RETIRO DE PREPARACIÓN A LA PROFESIÓN PERPETUA 2008
Guatemala nos dio la bienvenida con una acogedora recepción por parte del distrito de Centroamérica y del Hermano visitador, Otto Armas. La casa de espiritualidad “Karmel Juyú” fue el lugar del retiro con un paisaje que invita a la contemplación: el Lago Atitlán, sus tres volcanes, los pueblos alrededor del lago y sus atardeceres cada día originales. Este año la experiencia fue particularmente rica por el número de participantes, muchos más que en otras ocasiones. El grupo estuvo integrado por 27 Hermanos Jóvenes de ocho distritos: de Antillas – México Sur (3) Wallinx Paul, Enrique Cano Ochoa y Víctor Manuel Ramos Carrión, de Argentina – Paraguay (1) Mario Cesar Herrera, de Bogotá (6) Camilo Andrés Vargas Castillo, Camilo Enrique Rodríguez Fernández, Andrés Riveros Fajardo, Pablo Iván Galvis Díaz, Edisson Lee Fiquitiva Sánchez y Diego Andrés Mora Arenas, de Ecuador (2) Angel Edmundo Benavides Higert y Jeanpierre Zambrano Palma, de Medellín (6) Wilson Javier Vargas, Juan Carlos Bolaños Burgos, Luis Bernardo Bolívar, Hugo Edgar Campaña Montenegro, Jairo José Jaraba Galván y Leandro Emanuel Vallejo, de Perú (4) Henry Huamán Navarro, Orlando Bruno Pacheco Gutiérrez, Carlos Miguel Rioja Bramón y Fabio Francisco Galdós Pretto, de Porto Alegre (4) Cledes Casagrande, Elisandro Paulo Kaiser, Miguel Teixeira de Freitas y Vanderlei Miguel Kraemer, y finalmente, de Sao Paulo (1) Marcelo Adriano Piantkoski. Les acompañaron como equipo animador los Hermanos Iñaki Sein Goñi del Distrito de Venezuela, Silésio Luiz Follmann de Porto Alegre, Alonso Pareja Rivera de Medellín y Jesús Rubio Názer, Secretario para la formación, Roma.
La excelente disposición y apertura de los Hermanos participantes permitió un inmediato inicio del ambiente propicio para vivir a profundidad la experiencia de tres semanas de retiro: silencio, apertura, vida fraterna, tiempos largos de reflexión y oración, oportunidades para compartir la experiencia de Dios. Fue particularmente apreciado el acompañamiento personal para cada Hermano.
Esta es una experiencia renovadora para los Hermanos que participan y que les permite hacer una síntesis a la luz de la fe de lo que ha sido su camino y su itinerario espiritual, les ayuda a profundizar en el sentido de su consagración en vistas al compromiso definitivo de la profesión perpetua y les permite soñar juntos con un futuro posible, con horizontes desafiantes que les animen a vivir con pasión la vocación a la que se sienten y se saben llamados.
Estos jóvenes son una bella levadura para toda la Región pues regresan a sus distritos con el anhelo de mantenerse en camino, de continuar acompañando en su camino a maestros, niños y jóvenes con los que tratan a diario y de buscar el acompañamiento que necesitan para vivir su fe como un proceso constante de conversión según el Evangelio. Juan Bautista de La Salle sigue vivo en la Región y hoy tiene rostro joven.



